Anexo A. La Cuenca Integrada del Río Ica

La Cuenca Integrada del Río Ica es uno de los más cruciales sistemas de recursos hídricos para la economía peruana. La economía regional que sustenta aporta más del 3% del producto total (medido según el Producto Bruto Interno [PBI]) y el 7% de las exportaciones totales, a pesar de la pequeña proporción de la población que vive en el área (2,5% del total) y su pequeña área geográfica (el departamento de Ica representa sólo el 1,7% de la superficie total de Perú) (Recuadro A A.1). Hoy en día, la demanda de recursos hídricos para uso agrícola supera la oferta. Los embalses del Sistema Choclococha tienen una capacidad volumétrica estimada de 80.130 millones de hm3 y un déficit hídrico estimado de 370 hm3, mientras que el Acuífero de Ica, la principal fuente de agua subterránea del valle, presenta un déficit de 52,17 hm3 anuales (ANA, 2017[1]).

Actualmente, el uso más importante de los recursos hídricos en la Cuenca Integrada del Río Ica es agrícola (90% del total de los recursos hídricos). En el Valle de Ica, la tierra cultivada cubre 1.200 km2 (aproximadamente el 17% de la superficie terrestre total del departamento de Ica). En el Valle de Ica conviven tres tipos diferentes de agricultura: agricultura de subsistencia, tradicional (pequeños agricultores) y agricultura de gran escala con fines agroindustriales y de exportación. Desde la década de los noventa, el Valle de Ica ha pasado de un modelo económico basado en la producción local a una economía agroexportadora en auge. Sin embargo, la mayor parte del agua es utilizada por pequeñas unidades agrícolas de menos de una hectárea de tierra (Figura A A.2). Se estima que hay más de 15.600 pequeños agricultores en un área cosechada de alrededor de 10.000 hectáreas, mientras que 200 empresas ocupan más de 17.000 hectáreas (63% de la tierra cultivada total) (Zegarra, 2018[2]). De las 120.000 hectáreas de tierra cultivada, más del 35% se dedica a la exportación. Muchos de los cultivos rentables que se cultivan en el Valle de Ica y luego se exportan al resto del mundo requieren mucha agua, como la uva, papa, espárragos y algodón. Según MINCETUR (2018[3]), Ica fue el primer productor de uva del país en 2017 (37% de las exportaciones totales de uva) y el primer productor de espárragos en 2019 (DRA Ica). Los mercados de América del Norte y Europa representan más del 45% del mercado de exportación agrícola y ganadera de Perú (PROMPERU, 2018[4]).El principal desafío que afecta a la Cuenca Integrada del Río Ica es cómo mantener el desempeño macroeconómico (crecimiento económico, generación de empleo, competitividad internacional), así como la inversión privada en un área bajo severo estrés hídrico, conservando efectivamente los recursos hídricos y promoviendo el desarrollo social.

En el Valle de Ica, que se encuentra en la parte baja de la cuenca, prima el uso del agua subterránea sobre el agua superficial, especialmente para el riego de cultivos de agroexportación. El Acuífero Ica-Villacurí es el acuífero más explotado de Perú con una tasa de explotación de 563,35 hm3, lo que representa el 35% de la explotación total de aguas subterráneas nacionales (ANA, 2013[8]). El nivel de la napa freática ha bajado gradualmente de 30 metros a 180 metros por debajo del nivel del suelo, con el creciente riesgo de intrusión salina desde el borde costero. Si la velocidad de agotamiento del nivel freático continúa de acuerdo con la tendencia máxima observada por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) en 2012, se estima que la vida útil de los pozos actuales en Ica solo durará entre 5 y 11 años (ANA, 2012[9]). En la cuenca alta (departamento de Huancavelica), la demanda de agua se cubre principalmente mediante el uso de agua superficial, mientras que el Trasvase Choclococha proporciona agua a la cuenca baja.

El Trasvase Choclococha es un proyecto de desvío que comprende un conjunto de embalses y obras hidráulicas a lo largo de los últimos 70 años, que permite el trasvase transandino de recursos hídricos regulados y naturales de una parte de la cuenca alta del río Pampas de la vertiente del Atlántico. Esto aumenta la disponibilidad de recursos hídricos en el río Ica durante la estación seca en el Valle de Ica (que transcurre de abril a octubre). El trasvase transporta más de 100 millones de m3 de agua por año a la costa y actualmente ha sido ampliado por varios proyectos nacionales de diferentes adquisiciones con el fin de reforzar y aumentar la infraestructura de conducción (GESAAM, 2016[10]). No obstante, si bien impulsó el crecimiento económico, el trasvase también provocó impactos ambientales y sociales en las cinco comunidades campesinas de Ccarhuancho, Choclococha, Pilpichaca, Santa Ana y Santa Inés, áreas que se ubican a lo largo del trasvase. En la parte alta de la cuenca, existe una fuerte presión sobre los ecosistemas que aceleran la degradación de la cobertura vegetal, lo que, a su vez, se traduce en creciente agotamiento de los recursos hídricos. Esta circunstancia, sumada a la falta de asistencia técnica de las autoridades locales y regionales, el aumento de plagas y enfermedades de los cultivos provocadas por el cambio climático, la contaminación ambiental por el uso de agroquímicos y los asentamientos humanos informales, entre otros factores, ha incrementado la tasa y la cantidad de perjuicios debido a las sequías e inundaciones.

Entre 2003 y 2013, el departamento de Ica ha experimentado un aumento alarmante de eventos meteorológicos extremos como resultado del cambio climático (GORE Ica, 2014[6]), especialmente aumento de lluvias (49% del total de incidentes), inundaciones (16%) y huaycos (12%), término andino que describe las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra (Figura A A.3). Estos eventos han hecho que la gestión de los recursos hídricos en el área plantee aún mayores retos.

La población también está creciendo significativamente. Más de 50.000 personas han migrado al departamento de Ica desde, por ejemplo, los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Puno en los últimos 35 años (GORE Ica, 2014[6]) lo que ejerce aún mayor presión sobre los recursos hídricos. Una parte importante de esta inmigración proviene de la selva tropical, donde la gente busca mejores condiciones de vida y oportunidades laborales. Los inmigrantes se establecen en las riberas del río Ica, en barrios marginales, y extraen agua de pozos a menudo ilegales, que resultan en el aumento de la contaminación del río y la presión sobre el acuífero.

Existe una persistente brecha socioeconómica entre los dos departamentos, con tasas de pobreza de 3,1% en Ica versus tasas de 38,7% en Huancavelica (MINAM, 2019[5]). Estas brechas también se extienden al acceso a la cobertura universal de salud y la desnutrición infantil, donde las tasas en Huancavelica son alarmantemente mucho más elevadas (Tabla A A.1). Mientras que Ica es uno de los departamentos de mejor nivel económico, Huancavelica, departamento vecino y socio en el manejo de la cuenca, es uno de los departamentos más pobres del país.

Hay varias entidades desconcentradas de la ANA en la cuenca. La Autoridad Administrativa del Agua Chaparra-Chincha abarca 19 unidades hidrográficas y seis ALA (ANA, 2019[11]). En cuanto a la distribución de competencias entre ambos tipos de organismos, la Autoridad Administrativa del Agua Chaparra-Chincha, que tiene un alcance territorial mucho mayor, administra y ejecuta los recursos hídricos comprendidos en la Cuenca Integrada del Río Ica, mientras que la Autoridad Local del Agua de Ica y la Autoridad Local del Agua de Río Grande actúan como administradoras de los recursos hídricos bajo su competencia. La Autoridad Local de Agua de Ica administra 9 560,01 km2 de área y la de Río Seco administra 11.756 km2 de área, que representan el 20% y el 24% respectivamente del total de tierras bajo la jurisdicción de la Autoridad Administrativa de Agua de Chaparra-Chincha. Este terreno incluye la Cuenca Integrada del Río Ica.

Además de los organismos desconcentrados de la ANA, hay muchos otros actores activos involucrados en la gobernanza del agua en la Cuenca Integrada del Río Ica (Table A A.2). La cuenca hidrográfica comprende dos departamentos diferentes: el Valle de Ica, el área de cultivo económicamente productiva de la parte baja de la cuenca, se encuentra en el departamento de Ica, mientras que la cuenca alta se encuentra en el departamento de Huancavelica, un departamento mucho más pobre caracterizado por la presencia de comunidades rurales. La cuenca alta también es la ubicación del Proyecto Especial Tambo-Ccaracocha (PETACC), un organismo público independiente creado en 1990 para administrar y ejecutar las obras dentro del Sistema Choclococha. Este organismo se encuentra ahora administrativamente bajo la autoridad del gobierno regional de Ica; sin embargo, su área de operación física se ubica río arriba en el departamento de Huancavelica, donde se ubican las lagunas Ccaracocha y Choclococha y desde donde se transfiere el agua de superficie al Valle de Ica. El hecho de que el área de operación y el área de influencia de estas obras se ubiquen en diferentes administraciones territoriales atestigua el desequilibrio en la gestión de los recursos hídricos en la Cuenca Integrada del Río Ica.

Los pequeños agricultores del Valle de Ica se han organizado colectivamente en tres principales juntas de usuarios de agua, que enfrentan mayores dificultades para administrar el agua a sus miembros y recaudar los recursos suficientes para operar y financiar infraestructura de conducción (Cárdenas, 2012[12]).

Se observa fragmentación de las competencias legales de los actores ubicados en la parte alta de la cuenca, donde se ubican los recursos hídricos, y los de la parte baja de la cuenca, donde se ubica la predominante demanda económica por el agua. Los actores administrativos involucrados en todos los aspectos de la gobernanza del agua se concentran principalmente en la cuenca baja, en la ciudad de Ica, mientras que la cuenca alta tiene un entorno institucional mucho menos denso y se encuentra en una etapa menos avanzada de gestión de los recursos hídricos. Existen algunos mecanismos de coordinación, como la Mancomunidad Regional Ica-Huancavelica (MANRHI) y la Mesa de Diálogo Bi-regional Ica-Huancavelica que se han creado con el fin de establecer líneas de comunicación entre los departamentos.

Por otro lado, la implementación del Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca (CRHC) está rezagada debido a los desacuerdos sobre su gestión. La Ley de Recursos Hídricos No. 29338 (2009) previó la creación de un CRHC en la Cuenca Integrada del Río Ica. Para ello, en 2011 se creó una asociación regional entre los gobiernos de Ica y Huancavelica. La perspectiva de la creación de un CRHC se ha convertido, desde entonces, en parte de las desavenencias entre los dos departamentos. De acuerdo con el artículo 24 de la Ley Nacional de Recursos Hídricos, estos consejos deben ser creados por iniciativa de los gobiernos regionales. Los gobiernos regionales de Ica y Huancavelica actualmente discrepan sobre la inclusión del área de transferencia de Choclococha en las competencias del CRHC. La exacerbación de estas diferencias de puntos de vista llevó a la creación de una mesa de diálogo presidida por la Unidad de Gestión de Conflictos Sociales de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Sin embargo, hasta la fecha, estos desacuerdos están bloqueando la implementación efectiva de esta herramienta de gestión integrada de los recursos hídricos. Si bien en 2017 se creó el Consejo de Cuenca Interregional Tambo-Santiago-Ica, no ha habido avances significativos hacia la efectiva operatividad del Consejo ni se ha podido implementar un plan de gestión de recursos hídricos de cuenca, que es el principal objetivo detrás de la creación del Consejo, según lo previsto en el marco normativo establecido por la Ley Nacional de Recursos Hídricos de 2009 y el reglamento para su implementación.

Otro de los principales problemas en materia de gestión integral de los recursos hídricos en el Valle de Ica es la debilidad de ANA y sus organismos descentralizados en el territorio. A pesar del nuevo marco regulatorio establecido en 2009 y su posición como órgano rector del Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos (SNGRH), aún no ha logrado fortalecer suficientemente sus capacidades para diseñar e implementar políticas públicas de regulación, control, coordinación y planificación (Zegarra, 2018[2]). La falta de capacidad de las autoridades competentes del agua en la región se ve agravada por las dificultades financieras y de gestión que enfrenta la principal empresa pública local de agua, EMAPICA S.A., que están generando problemas en la prestación de los servicios de agua a sus usuarios. La falta de ingresos está generando cada vez más dificultades para invertir en el mantenimiento y la expansión de la infraestructura del agua, en particular en lo que respecta al tratamiento de aguas residuales. Por ejemplo, el sistema de alcantarillado de la ciudad de Ica incluye una planta de tratamiento de aguas residuales, construida en 1971, y que solo puede tratar el 34% de la demanda actual (Zegarra, 2018[2]). La dificultad para gestionar esta demanda y la necesidad de ingresos ha llevado a EMAPICA S.A. a subastar efluentes de aguas residuales sin tratar a empresas agroexportadoras. EMAPICA S.A. será el primer prestador de servicios de agua y saneamiento (EP) en vender aguas residuales sin tratar, para su reutilización. Si se reutiliza en la agricultura, aumentará las áreas agrícolas de Ica en 600 hectáreas. También contribuirá a la recarga del acuífero en tiempos de escasez de agua, gracias a la capacidad del suelo para depurar aguas residuales (OTASS, 2018[13]).

Esta efectiva implementación del MERESE es desigual en la zona. En marzo de 2018, los fondos del MERESE comenzaron a ser recaudados en la cuenca a través de la empresa de agua y alcantarillado EMAPICA S.A. Las tarifas fueron fijadas por la SUNASS por un período total de cinco años (2018-22). Para los primeros dos años, la tasa se fijó en uno por ciento durante y se incrementó al 1,5% para los tres años siguientes. EMAPICA S.A. ha informado que ya se recaudó S / 2 millones. El Comité Ecosistémico del MERESE Ica-Huancavelica se estableció en agosto de 2018 con el fin de ser un espacio para el estímulo y promoción de PSE en la Cuenca Integrada del Río Ica. Está integrado por representantes de los gobiernos regionales de Ica y Huancavelica, comunidades campesinas y usuarios agrarios del agua, y actualmente está encabezado por la Mancomunidad Regional Ica-Huancavelica (MANRHI). Sin embargo, el Comité está actualmente paralizado debido al conflicto político entre los departamentos y no se están financiando proyectos. A pesar de esta situación, la Junta de Usuarios de Aguas Subterráneas del Valle de Ica (JUASVI) y la comunidad de Choclococha han avanzado en la implementación de las intervenciones del MERESE y actualmente se encuentran en proceso de firma del acuerdo. Los mecanismos de PSE tienen como objetivo aumentar la disponibilidad de recursos hídricos, mantener y mejorar los servicios ecosistémicos de regulación hídrica y financiar los esfuerzos de conservación para proteger los ecosistemas que permiten proporcionar los servicios ecosistémicos, tales como los bosques y pastizales andinos.

Se podrían realizar más esfuerzos orientados a la demanda y con soluciones alternativas se podría aliviar la presión sobre los recursos hídricos. Para enfrentar el esperado incremento de la demanda que implica el modelo económico agroexportador, se percibe la necesidad de invertir significativamente fondos gubernamentales en más infraestructura. Actualmente, se invierten más de 500 millones de soles en la ejecución de infraestructura hídrica, principalmente en presas y embalses. Para el gobierno regional de Ica, la solución parece ser trasvasar más agua hacia la costa, en particular del río Pampas y la vertiente del Atlántico en general. El propósito es alimentar el modelo agroexportador que es considerado por los agentes de la cuenca baja como el modelo económico deseable para crear empleo y el éxito de las iniciativas privadas, de acuerdo con las tendencias económicas a escala nacional. La gestión de la demanda también implica una tarificación eficaz del agua, con un enfoque diferenciado que tome en cuenta criterios de asequibilidad para los agricultores de subsistencia y los agricultores en pequeña escala. Las respuestas orientadas a la oferta no son las únicas soluciones, como lo demuestran las prácticas internacionales (Recuadro A A.2).

Para reducir muchos de los riesgos y ayudar a garantizar el uso sostenible de los recursos hídricos se necesitará recopilar datos y planificar contingencias ante crisis. Los balances hídricos y las evaluaciones de la calidad del agua para la cuenca (aguas subterráneas y superficiales) y las proyecciones a largo plazo para la cuenca para diferentes combinaciones de escenarios climáticos y socioeconómicos pueden dar una perspectiva general de los posibles escenarios futuros a largo plazo. Esto se necesitará para evaluar la utilidad de las inversiones a largo plazo en infraestructura pública y privada en la cuenca y la expansión de la actividad económica en la cuenca para tener una visión clara de las características de los riesgos y la resiliencia que serán necesarios abordar en la planificación de las contingencias.

Dada la amenaza que pesa sobre el Valle de Ica, las soluciones innovadoras para compensar la salinidad del suelo y las aguas subterráneas pueden ser esenciales, ya que solucionar los problemas de salinidad, en condiciones de muy bajas precipitaciones, puede demorar generaciones. El aumento de la salinidad está vinculado a otros procesos, como la desertificación, la pérdida de suelos y la erosión, que también son resultado de la sobreexplotación de las aguas subterráneas o que impulsan ese aumento de la salinidad que trae como resultado importantes consecuencias negativas tanto económicas como ambientales. Para abordar el problema de la salinidad se requiere enfoques integrados. La experiencia internacional, principalmente en Australia, muestra el potencial de los mecanismos de “compensaciones” de la salinidad (Ancev and Azad, 2014[13]). Las compensaciones se pueden definir como acciones que se llevan a cabo fuera de la ubicación física de una actividad para compensar su impacto ambiental negativo. La compensación es rentable en comparación con los enfoques regulatorios convencionales (por ejemplo, estándares), ya que permite lograr mejoras ambientales a un costo muy reducido. El impacto de la salinidad de una actividad agrícola irrigada puede compensarse plantando nuevos pastizales perennes o mediante la revegetación, que tienen el efecto de reducir la carga salina. Compensando la salinidad, las nuevas empresas de irrigación pueden ubicarse en áreas de alto impacto de salinidad, siempre que el impacto de la salinidad de estos nuevos proyectos de irrigación se compense reduciendo el impacto de la salinidad en otros lugares.

Establecer modelos financieros adecuados para ayudar a los agricultores a planificar sus cultivos y fomentar las soluciones agrícolas alternativas, como la hidroponía, podrían ser otra alternativa a futuro. También pueden contribuir, la voluntad política, la recopilación y actualización de datos e información y la planificación y gestión adecuadas de las crisis, particularmente en un área que ya está bajo estrés hídrico por su misma naturaleza, como la Cuenca Integrada del Río Ica.

Otra solución relevante para los desafíos relacionados con el saneamiento es diseñar un enfoque de economía circular del "agua", por ejemplo, a través de esquemas para el tratamiento y reutilización de aguas residuales en actividades económicas como la agricultura y para realizar infiltraciones de agua en el acuífero utilizando el agua excedente (por ejemplo, durante la temporada de lluvias en los Andes).

Los actores institucionales de la Cuenca Integrada del Río Ica deben asumir su responsabilidad política y deben asignarse claramente las competencias y responsabilidades en la gobernanza del agua para lidiar mejor con las diferencias políticas que obstaculiza un manejo más integrado de la cuenca. En 2017 se creó la Mancomunidad Regional Ica-Huancavelica (MANRHI) en el marco de la Mesa de Diálogo Bi-regional Ica-Huancavelica con el objetivo de brindar servicios y ejecutar obras o proyectos de inversión pública en el ámbito territorial de las cuatro cuencas hidrográficas interregionales y en las áreas de trasvase en los departamentos de Ica y Huancavelica. Esta instancia podría servir de base para crear consenso para resolver los desacuerdos que actualmente impiden la efectiva operacionalización del Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca. Podría ser necesario que el gobierno central cree incentivos para asegurar una solución a las diferencias políticas.

Debe desarrollarse incentivos más fuertes para que el gobierno regional de Huancavelica tenga un mayor interés en asegurarse de que los recursos hídricos se gestionen eficazmente. Esto incluye implementar medidas para distribuir las ganancias y costos del modelo agroexportador en Ica de manera más equitativa. Esto también es crucial para una mejor implementación del MERESE, que depende de que las comunidades campesinas de las cabeceras de cuenca (en el departamento de Huancavelica) lleven a cabo esfuerzos de conservación para mejorar la calidad y cantidad del agua en la cuenca baja y se aseguren de que los fondos del MERESE se inviertan de manera estratégica y eficiente.

Todos los niveles de gobierno deben contar con los recursos y la capacidad para hacer cumplir correctamente las políticas y trabajar junto con las empresas privadas y comunidades campesinas para promover una mejor gobernanza del agua. Esto requerirá un análisis de los cuellos de botella existentes, tanto en el diseño de la política como en su implementación. Para proteger las cuencas hidrográficas y las riberas de los ríos y para llevar a cabo esfuerzos de conservación exitosos del acuífero, se deben hacer mayores esfuerzos en relación con el cumplimiento de las leyes y normas existentes, aunque las autoridades alegan dificultades de control del territorio y dar una respuesta efectiva. Se requiere un compromiso total del gobierno central para dar asistencia técnica a los gobiernos regionales y locales, y capacitarlos para lograr un mejor control de la implementación de la política del agua a la escala apropiada y asegurar su aplicación en pos del interés público. Asegurar la correcta aplicación de las políticas no solo mejorará la gestión de los recursos hídricos, sino que también tendrá como resultado mayor confianza y compromiso entre las partes interesadas.

Referencias

[11] ANA (2019), Administración Local del Agua Ica, Autoridad Nacional del Agua, http://www.ana.gob.pe/organos-desconcentrados/aaa-chaparra-chincha/ala-ica.

[1] ANA (2017), “Estudio Hidrológico del Acuífero Ica: Memoria Final”, Autoridad Nacionaldel Agua, http://repositorio.ana.gob.pe/bitstream/handle/20.500.12543/2490/ANA0001271_1.pdf?sequence=1&isAllowed=y.

[8] ANA (2013), “Situación de los Acuíferos Ica, Villacurí y Lanchas”, Autoridad Nacional del Agua, http://www2.congreso.gob.pe/sicr/comisiones/2012/com2012ciencia.nsf/0/1187fd07847ff5bc05257b5f00779859/$FILE/07_Situacion_Acuiferos_Ica.pdf.

[9] ANA (2012), Plan de Gestión del acuífero del valle de Ica y pampas de Villacurí y Lanchas, Autoridad Nacional del Agua,, http://repositorio.ana.gob.pe/handle/20.500.12543/2284 (accessed on 12 March 2021).

[13] Ancev, T. and S. Azad (2014), “Measuring environmental efficiency of agricultural water use: A Luenberger environmental indicator”, Journal of Environmental Management, Vol. 145/C, pp. 314-320.

[12] Cárdenas, A. (2012), “La carrera hacia el fondo. Acumulación de agua subterránea por empresas agroexportadoras en el Valle de Ica”, Wageningen University, Peru, https://edepot.wur.nl/222566.

[17] Cooley, H. et al. (2015), Impacts of California’s Ongoing Drought: Agriculture, Pacific Institute, https://pacinst.org/wp-content/uploads/2015/08/ImpactsOnCaliforniaDrought-Ag-1.pdf.

[10] GESAAM (2016), Gestión del agua en la cuenca del río Tambo Santiago Ica - Pampas, http://cooperaccion.org.pe/wp-content/uploads/2018/02/Diagnostico-Agua-Ica-Pampas.pdf (accessed on 17 March 2017).

[6] GORE Ica (2014), Estrategia Regional de Cambio Climático de Ica, http://www.regionica.gob.pe/pdf/grrnma/2015/ercc_1.pdf.

[15] INFO (2019), “El sector agroalimentario regional es el segundo que más exporta de toda España”, Instituto de Fomento de la Región de Murcia, http://www.institutofomentomurcia.es/web/portal/noticias/-/asset_publisher/ooaGEImzq1fs/content/el-sector-agroalimentario-regional-es-el-segundo-que-mas-exporta-de-toda-espana.

[7] MINAM (2020), Diagnóstico de servicios ecosistémicos en la cuenca integrada del río Ica para la implementación de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos,, https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1678130/11.%20Diagnostico-Ica.pdf.pdf.

[5] MINAM (2019), Ficha Técnica “Cuenca del Río Ica y su Trasvase Choclococha“.

[3] MINCETUR (2018), Reporte de Comercio Regional Ica 2018, https://www.mincetur.gob.pe/wp-content/uploads/documentos/comercio_exterior/estadisticas_y_publicaciones/estadisticas/reporte_regional/RRC_Ica_2018_Anual.pdf.

[14] OECD (forthcoming), “Outcome paper”, Workshop #1: Upgrading, Governing and Financing Water Infrastructure, 14-18 October, Brasilia, Brazil.

[4] PROMPERU (2018), Promperustat (database), http://www.siicex.gob.pe/promperustat/index.aspx.

[16] UCAM-Santander (2018), El Agua en el Sector Agrario de la Región de Murcia.

[2] Zegarra, E. (2018), “La gestión del agua desde el punto de vista del Nexo entre el agua, la energía y la alimentación en el Perú: Estudio de caso del valle de Ica”, CEPAL, https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/44219/1/S1800.

Referencias adicionales

ANA (2019), Autoridad Administrativa del Agua Chaparra – Chincha, Autoridad Nacionaldel Agua, http://www.ana.gob.pe/organos-desconcentrados/autoridad-administrativa-del-agua-chaparra-chincha.

ANA (2016), “Plan de gestión del acuífero del valle de Ica y pampas de Villacurí y Lanchas”, Autoridad Nacionaldel Agua, Lima, https://www.ana.gob.pe/sites/default/files/normatividad/files/ica_-_plan_de_gestion_0_0.pdf.

ASBANC (2018), “Financiamiento para el Sector Agropecuario”, ASBANC Semanal, No. 275, Año 8, https://asbanc.com.pe/Publicaciones/Asbanc-Semanal-275.pdf.

Banco Central de Reserva del Perú (2018), “Caracterización del Departamento de Ica”, http://www.bcrp.gob.pe/docs/Sucursales/Huancayo/ica-caracterizacion.pdf.

MINAM (2016), El Perú y el Cambio Climático: Tercera Comunicación Nacional del Perú a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático: Lima, http://www.minam.gob.pe/wp-content/uploads/2016/05/Tercera-Comunicaci%C3%B3n.pdf.

MINAM (2013), Diagnóstico para la Gestión del Cambio Climático en Ica.

Muñoz, Ismael (2016), “Agroexportación y sobrexplotación del acuífero de Ica en Perú”, Anthropologica, Año XXXIV, No. 37, http://www.scielo.org.pe/pdf/anthro/v34n37/a06v34n37.pdf.

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