Capítulo 4. ¿Cuáles son los impactos de la migración sobre el desarrollo en República Dominicana?

La migración, ya sea en su vertiente inmigratoria o emigratoria, es un rasgo característico de República Dominicana. A pesar de ello, aún resta mucho por saber sobre los vínculos existentes entre las diversas dimensiones de la migración y el desarrollo. El presente capítulo utiliza datos de las encuestas del proyecto IPPMD para esclarecer algunas de las complejas conexiones entre la emigración, las remesas, la migración de retorno y la inmigración con relación a cinco sectores clave del desarrollo: el mercado laboral, la agricultura, la educación, la inversión y los servicios financieros, y la protección social y la salud. Los importantes flujos de inmigración hacia el país representan una oportunidad analítica para conocer mejor la dinámica de la inmigración y sus vínculos con la disponibilidad de puestos de trabajo y el uso de los servicios y los recursos públicos. El capítulo concluye con una valoración sobre el grado en que se ha alcanzado el pleno potencial de desarrollo de la migración y las remesas en República Dominicana.

  

En las últimas décadas la economía dominicana se ha convertido en una de las economías de más rápido crecimiento en la región de América Latina y el Caribe (ALC) (Banco Mundial, 2016a). No obstante, a pesar del crecimiento sostenido y de la mejora de las condiciones de vida, los individuos continúan emigrando y se estima que en la actualidad el 12% de la población dominicana reside en el extranjero. Esto ha supuesto un aumento notable de las remesas enviadas al país en décadas recientes. En 2015 el crecimiento de las remesas hacia América Latina y el Caribe fue el más rápido de entre todas las regiones geográficas: el 4.8% frente al 0.4% de la tasa de crecimiento promedio de las remesas hacia los países en desarrollo. El crecimiento de la economía también ha atraído a un flujo constante de inmigrantes hacia el país, especialmente desde Haití. Los inmigrantes constituyen una parte importante de la mano de obra, especialmente en los puestos de trabajo de baja calificación.

Estudios anteriores han mostrado que la migración y las remesas tienen impactos positivos sobre resultados clave del desarrollo (tales como la reducción de la pobreza, el crecimiento y las inversiones en capital físico y humano) en muchos países de América Latina (Fajnzylber y López, 2007). Sin embargo, la migración también tiene un precio y puede generar pérdidas en términos de capital humano y del ingreso de los hogares, así como estar en el origen de desórdenes sociales. El vínculo existente entre las diferentes dimensiones de la migración y el desarrollo en República Dominicana está relativamente poco estudiado (Capítulo 2).

Este capítulo analiza la forma en que la migración afecta al desarrollo en República Dominicana en cinco ámbitos políticos: el mercado laboral, la agricultura, la educación, la inversión y los servicios financieros, y la protección social y la salud. El capítulo presenta los resultados fruto del análisis de datos que explora el impacto de cuatro dimensiones de la migración: la emigración, las remesas, la migración de retorno y la inmigración.

La migración y el mercado laboral

¿Qué implicaciones tiene la migración para el mercado laboral en República Dominicana? Conforme a los datos del Banco Central, en 2014 la tasa de actividad del país era del 57.3%, con una mayor participación masculina (69%) que femenina (50%). Asimismo, la tasa de ocupación era mayor entre los hombres (63%) que entre las mujeres (35%), con una tasas de ocupación nacional del 49%. La tasa de desempleo a nivel nacional era del 14.5%, siendo mucho más alta entre las mujeres (23.1%) que entre los hombres (8.7%) (BCRD, 2014). La tasa de desempleo juvenil (individuos con edades entre los 15 y los 24 años) se situaba en el 28.7%. El sector servicios mostraba la tasa más alta de ocupación (68%), seguido de la industria (17%) y del empleo agrícola (15%). Uno de los principales problemas del empleo es la alta informalidad. En 2014 la informalidad laboral era en promedio del 55.5%, dos puntos porcentuales inferior que en 2012. Esta disminución se debió a una reducción de la informalidad en la industria manufacturera y en algunos servicios, mientras que en la agricultura, la construcción y el sector de los transportes continuaba siendo alta (BCRD, 2015).

Los datos de encuesta del proyecto IPPMD (véase Capítulo 3) reflejan en gran medida estas tendencias nacionales. Por ejemplo, la tasa de actividad laboral entre la muestra poblacional de la encuesta (individuos con edades entre los 15 y los 64 años) es aproximadamente del 59%: el 73% para los hombres y el 44% para las mujeres. La tasa es más alta en las zonas urbanas (61%) que en las zonas rurales (51%). La tasa de ocupación es del 49%: el 66% entre los hombres y el 31% entre las mujeres, y es más alta en las zonas urbanas (50%) que en las rurales (44%). La tasa de desempleo en la muestra del proyecto IPPMD es, sin embargo, notablemente superior que la registrada en las estadísticas nacionales, con un 17%: el 10% para los hombres y el 30% para las mujeres. Alrededor del 35% de la población activa (individuos con edades entre los 15 y los 64 años) declaró no realizar ningún trabajo remunerado ni estar buscando empleo.

Las remesas reducen la oferta de mano de obra

La emigración implica una reducción de la oferta de mano de obra en el caso de que los migrantes participaran en el mercado laboral. Según la encuesta del IPPMD alrededor del 95% de todos los emigrantes actuales en República Dominicana están en edad de trabajar (entre los 15 y los 64 años). De ellos, aproximadamente el 60% participaba en el mercado laboral antes de abandonar el país. ¿Qué significan estos datos para los hogares que están perdiendo su mano de obra como consecuencia de la emigración? Los efectos son complejos y dependen de si el emigrante envía remesas a casa una vez que ha encontrado trabajo en el extranjero. En ausencia de remesas, es posible que otros miembros del hogar tengan que buscar trabajo; sin embargo, la recepción de remesas puede reducir la necesidad de trabajar de otros miembros del hogar. Estos patrones se repiten en diversos contextos y lugares del mundo (Acosta, 2007; Amuedo-Dorantes y Pozo, 2006; Funkhouser, 2006; Kim, 2007; Osaki, 2003).

¿Cómo pueden los datos del proyecto IPPMD arrojar luz sobre esta compleja situación? El Gráfico 4.1 compara la proporción media de miembros del hogar trabajadores pertenecientes a hogares no migrantes, hogares con emigrantes que no son receptores de remesas y aquellos que reciben remesas. Las estadísticas descriptivas muestran que en términos globales los hogares receptores de remesas tienen la menor proporción de adultos trabajando, mientras que los hogares con un emigrante que no son receptores de remesas tienen la más alta, lo que sugiere un vínculo entre la recepción de remesas internacionales y la necesidad de buscar trabajo por parte de aquellos adultos que quedan atrás. Los datos también muestran que los hogares con emigrantes que no son receptores de remesas tienen la proporción más alta de adultos trabajando. No obstante, se observan patrones diferentes en función del género. Las mujeres que viven en hogares con emigrantes que no son receptores de remesas tienen muchas más probabilidades de estar trabajando, mientras que la diferencia para los hombres entre estos dos tipos de hogares es marginal. Los hogares receptores de remesas también muestran una proporción mucho menor de hombres trabajando en comparación con los otros tipos de hogares.

Gráfico 4.1. Los hogares receptores de remesas tienen menos miembros trabajando
Proporción de miembros del hogar con edades entre 15 y 64 años que trabajan (%)
picture

Nota: La muestra excluye a los hogares formados exclusivamente por migrantes de retorno y por inmigrantes.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Esta relación fue objeto de un estudio más detallado empleando un marco de regresión que controla por otros factores que pueden afectar a las decisiones laborales de los miembros del hogar (véase el Capítulo 3 para saber más sobre la metodología de los análisis de regresión utilizados en este proyecto). El análisis del Recuadro 4.1 parece confirmar que los miembros del hogar reducen su oferta de mano de obra cuando reciben remesas (Cuadro 4.1). A diferencia de las estadísticas descriptivas ya mostradas, la recepción de remesas parece jugar una función más importante para el empleo de las mujeres que para el de los hombres. La emigración de un miembro del hogar parece no estar asociada con las decisiones laborales adoptadas por el hogar.

Recuadro 4.1. Los vínculos entre la migración y el empleo

Para analizar el vínculo entre la migración y las decisiones de los hogares relacionadas con el empleo se utilizaron los siguientes modelos de regresión:

picture (1)

picture (2)

picture (3)

donde picture significa la oferta de mano de obra de los hogares, medida en términos de la proporción de miembros del hogar con edades comprendidas entre los 15 y los 64 años que están trabajando. La variable picture es la proporción de miembros varones del hogar que están trabajando entre los hombres y picture es la variable equivalente para las mujeres miembros del hogar. El valor 1 de la variable picture significa que el hogar tiene como mínimo un emigrante, y picture significa que el hogar es receptor de remesas. La variable picture representa a un conjunto de variables de control a nivel de los hogares.a picture implica efectos fijos regionales y picture representa el término de error aleatorio. Los coeficientes de las variables explicativas se muestran en el Cuadro 4.1.

Cuadro 4.1. Las remesas y la migración parecen reducir la participación en el mercado laboral

Variable dependiente: Proporción de trabajadores entre los miembros del hogar con edades entre 15 y 64 años

Principales variables explicativas: Hogares con un emigrante/receptores de remesas

Tipo de modelo: MCO

Muestra: Todos los hogares que tienen como mínimo un miembro trabajando

Variables explicativas

Proporción de los miembros del hogar que trabajan entre:

(1)

Todos

(2)

Hombres

(3)

Mujeres

Hogar con al menos un miembro emigrante

-0.007

-0.034

0.029

(0.027)

(0.037)

(0.035)

Hogar receptor de remesas

-0.050**

-0.045

-0.060**

(0.023)

(0.033)

(0.031)

Número de observaciones

1 297

1 037

1 202

Nota: Los resultados estadísticamente significativos se indican de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. Los errores estándar se presentan entre paréntesis. La muestra excluye a los hogares formados exclusivamente por migrantes de retorno y por inmigrantes.

a. Las variables de control incluyen el tamaño del hogar y su valor al cuadrado, la tasa de dependencia (número de hijos entre 0-15 años y de personas mayores de 65 años dividido por el total de otros miembros), la proporción de hombres con respecto a las mujeres adultas, el promedio de nivel educativo de los miembros de la familia, su riqueza estimada mediante un indicador (Capítulo 3) y su valor al cuadrado.

Los inmigrantes representan una importante fuente de mano de obra

Aparte de ser un país de emigración, República Dominicana también es un país de destino de los inmigrantes (Capítulo 2). En los últimos años se ha producido una gran demanda de mano de obra haitiana, sobre todo de trabajadores poco calificados para las construcciones urbanas y la agricultura (Lozano, 2013). A pesar de la frecuente percepción de la influencia negativa de la inmigración sobre el empleo y los salarios de la población autóctona, la evidencia aportada por la literatura académica coincide en señalar que el impacto de la inmigración es pequeño (Basso y Peri, 2015; Dustmann et al., 2013; Facchini et al., 2013; Gindling, 2008), con una influencia ligeramente negativo sobre el nivel salarial de los trabajadores autóctonos poco calificados (Camarota, 1998; Orrenius y Zavodny, 2003).

Según los datos del proyecto IPPMD, alrededor del 90% de todos los inmigrantes encuestados en República Dominicana están en edad de trabajar (de 15 a 64 años) mientras que dicha proporción es del 60% para la población autóctona. A lo anterior hay que sumar que la población joven (entre 15 y 34 años) representa el 78% de todos los inmigrantes. El mismo grupo de edad representa el 43% de la población autóctona. Además, los inmigrantes tienen más probabilidades de estar trabajando que la población autóctona. Por lo que respecta a los adultos de edad igual o superior a los 15 años, la proporción de individuos empleados es mucho mayor entre los inmigrantes (58%) que entre la población autóctona (43%). De la misma manera, el tamaño de la población inactiva (aquella formada por quienes no están trabajando ni buscando empleo) entre los autóctonos es el doble (42%) que entre los inmigrantes (21%).

El 21% del total de la fuerza laboral encuestada eran inmigrantes. Las capacitaciones que los inmigrantes aportan al país pueden representar una aportación positiva en sectores concretos. El proyecto IPPMD analizó este extremo en relación a cuatro sectores clave –la agricultura, la construcción, la educación y la sanidad– comparando la proporción de inmigrantes respecto al número total de trabajadores en cada sector. El sector agrícola y el de la construcción emplean a una proporción mayor de inmigrantes que los sectores de la educación y la sanidad (Gráfico 4.2, diagrama de la izquierda). Esto tiene relación con el nivel de calificación de los inmigrantes en República Dominicana: los trabajadores inmigrantes tienen más probabilidades de ocupar puestos de baja calificación que los trabajadores autóctonos (Gráfico 4.2, diagrama de la derecha).

Gráfico 4.2. Los trabajadores inmigrantes tienen más probabilidades de ocupar puestos de baja calificación en la agricultura y la construcción
picture

Nota: La clasificación de ocupaciones por niveles de calificación se basó en la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO) elaborada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2012). Nivel de calificación 1: ocupaciones que consisten en tareas físicas simples y rutinarias o manuales (incluye trabajadores en ocupaciones elementales y algunos trabajadores de las fuerzas armadas). Nivel de calificación 2: trabajadores administrativos; trabajadores de servicios y vendedores; trabajadores calificados en agricultura, silvicultura y pesca; artesanos y trabajadores de comercio; operadores de plantas y máquinas y ensambladores. Nivel de calificación 3: técnicos y profesionales asociados, y gerentes de hoteles, restaurantes, comercios y otros servicios. Nivel de calificación 4: otros tipos de personal directivo y profesionales.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

La migración y la agricultura

Aunque la agricultura desempeña un papel importante en República Dominicana, su peso en términos del PIB es relativamente pequeño comparado con otros países del proyecto IPPMD. Gran parte de la transformación estructural del sector se realizó durante la década de 1990, momento en que el valor agregado de la agricultura como porcentaje del PIB se contrajo desde el 15% de 1990 al 8% de 1999 (Banco Mundial, 2017). La agricultura también emplea a un porcentaje relativamente pequeño de la fuerza laboral del país, comparado con otros países del proyecto IPPMD (OCDE, 2017). En 2013 el 14% de la población empleada trabajaba en el sector agrícola (FAO, 2016a), ocupando el segundo lugar entre los países del proyecto IPPMD seguido a continuación por Costa Rica (13%), y precedidos ambos por Filipinas, con una proporción mucho mayor (31%). No obstante, la productividad del sector ha sido satisfactoria. El índice de producción agrícola per cápita establecido en 100 en 2004-06, aumentó hasta 120 en 2013, el cuarto mayor incremento durante ese período entre los países del proyecto IPPMD (FAO, 2016b).

Los hogares de la muestra IPPMD de República Dominicana que se dedicaban a las actividades agrarias eran pocos.1 De los 2 037 hogares encuestados, solo 402 (20%) se dedicaban a la agricultura en el momento de la entrevista. Ello es en gran medida reflejo del 23% de la muestra rural recogida en el país, y la proporción real estimada de la población que era considerada rural en 2014 según las Naciones Unidas (22%; Naciones Unidas, 2014). De todos los hogares agrícolas incluidos en los datos del proyecto IPPMD, 74 hogares (equivalente al 18%) se dedicaban exclusivamente al cultivo de alimentos, 185 hogares (el 46%) exclusivamente a la cría de ganado, mientras que 143 hogares (el 36%) se dedicaban a ambas actividades. Esta sección se centra en estos hogares para responder a la pregunta de si la emigración y las remesas pueden ayudar a modernizar y a incrementar la productividad del sector agrícola.

La emigración contribuye a revitalizar el mercado laboral agrícola

La evidencia aportada por varios países ha mostrado que la emigración reduce la disponibilidad de mano de obra dentro del hogar y potencialmente dentro del conjunto de la comunidad, pudiendo derivar en escasez de mano de obra agrícola (Tacoli, 2002) e inseguridad alimentaria en ciertas comunidades (Skeldon, 2009; Cotula y Toulmin, 2004; Cissé y Daum, 2010; Tsiko, 2009). Tal y como ya se ha comentado, el impacto de la emigración y las remesas sobre las decisiones laborales de los hogares es compleja. Sin embargo, existen pocos estudios empíricos que examinen este aspecto para el caso específico de los hogares agrícolas. Los estudios empíricos que sustentan este extremo en el caso concreto de los hogares agrícolas son muy escasos.

¿Qué nos aportan los datos del proyecto IPPMD respecto al impacto de la emigración sobre la mano de obra del hogar en República Dominicana? Existen dos vías para que los hogares agrícolas puedan llenar ese vacío laboral- o bien poner a trabajar a más miembros del hogar en el campo o bien contratar a trabajadores. El Gráfico 4.3 sugiere que es posible que los emigrantes sean reemplazados cuando se marchan. Comparados con los hogares sin emigrantes, los hogares con emigrantes recurren algo menos a la mano de obra del hogar (1.3 frente a 1.1 miembros del hogar) pero tienen más probabilidades de contratar trabajadores externos (75% frente a 56%) y en mayor número (11.8 frente a 5.4 trabajadores externos). Estos datos apuntan a que la emigración está produciendo cambios en el mercado laboral fuera del hogar, aliviando la congestión en el mercado laboral agrícola e incluso quizás aumentando la productividad (no se recogieron datos sobre productividad).

Gráfico 4.3. Los hogares agrícolas con emigrantes tienen más probabilidades de contratar trabajadores externos y en mayor número
Empleo de mano de obra en actividades agrarias, según la presencia de emigrantes en el hogar
picture

Nota: La significación estadística se calculó utilizando la prueba t de student (gráfico del medio) y la prueba de chi cuadrado (gráficos a la izquierda y a la derecha) según se indica a continuación: ***: 99%, **: 95%, *: 90%.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Para explorar estos vínculos en profundidad, se utilizó el análisis de regresión, que permite controlar por aquellos factores que pueden a su vez tener una influencia sobre el uso de empleo agrícola (Recuadro 4.2). Con el fin de intentar aislar los efectos de la emigración y las remesas (factores que también podrían influir el comportamiento laboral dentro del hogar) se diseñó un modelo inicial que excluía los hogares receptores de remesas. Los resultados (que se muestran en las filas superiores del Cuadro 4.2) sugieren la inexistencia de una relación estadísticamente significativa entre la emigración y el número de miembros del hogar que trabajan en las tierras, la probabilidad de contratar trabajadores externos o el número de trabajadores contratados.

Sin embargo, dado que las remesas pueden reducir la necesidad de contratar más mano de obra, ya sea o bien porque permiten al hogar tener una menor dependencia económica de las rentas agrícolas o bien porque las remesas se emplean en otras actividades productivas, se diseñó un segundo modelo que incluye a los hogares receptores de remesas y controla por el hecho de que un hogar pueda recibir remesas (Cuadro 4.2, filas inferiores). Los resultados vuelven a confirmar que los hogares con emigrantes no tienen una mayor probabilidad de requerir más mano de obra del hogar para trabajar en actividades agrícolas, y también confirman que ellos tienen más probabilidades de contratar más mano de obra, a menos que reciban remesas. Sin embargo, no parece existir ninguna relación entre la emigración y el número de trabajadores externos contratados.

El hallazgo de que los hogares con emigrantes tengan más probabilidades de contratar trabajadores externos es indicativo de que la emigración ayuda a revitalizar el mercado laboral contribuyendo a reorientar la demanda de mano de obra fuera del hogar. Por otra parte, las remesas parecen reducir la necesidad de contratar mano de obra externa.

Recuadro 4.2. Los vínculos entre la emigración y el trabajo agrícola

Para estimar la probabilidad de que un hogar agrícola con emigrantes requiera más mano de obra familiar o externa se diseñó el siguiente modelo de regresión de mínimos cuadrados ordinarios (MCO):

picture(4)

donde la unidad de observación es el hogar hh y la variable dependiente continua number_workers incluida en la ecuación (4) representa el número de individuos que trabajan en el campo, y picture indica si el hogar tiene un antiguo miembro que ha emigrado o no. La variable picture representa un conjunto de regresores a nivel de hogara mientras que picture representa efectos fijos a nivel regional. Los errores estándar, picture, son robustos a la heterocedasticidad.

Además, se utilizó el siguiente modelo probit:

picture(5)

donde la variable Prob(hire_external) toma el valor 1 si el hogar ha contratado como mínimo a un trabajador externo y 0 en caso contrario. El resto de variables son las mismas que las definidas para la ecuación (4).

El Cuadro 4.2 recoge los resultados. La columna (1) presenta los resultados relativos al número de miembros del hogar dedicados a actividades agrarias familiares, la columna (2) presenta los resultados relativos a la contratación o no por parte del hogar de trabajadores externos para sus actividades agrarias, mientras que la columna (3) presenta los resultados relativos al número de trabajadores externos contratados por el hogar. Los resultados se dividen a su vez en dos secciones. Las filas superiores presentan los resultados basados en una muestra que excluye a los hogares no receptores de remesas, mientras que las filas inferiores presentan los resultados basados en una muestra que incluye a los hogares migrantes receptores de remesas y muestra los coeficientes resultantes relacionados tanto con la emigración como con las remesas.

Cuadro 4.2. Los hogares con emigrantes requieren más mano de obra agrícola

Variable dependiente: Mano de obra agrícola que trabaja para el hogar

Principales variables explicativas: El hogar tiene un miembro emigrante

Tipo de modelo: MCO/Probit

Muestra: Hogares agrícolas

Variables explicativas

Variables dependientes

(1)

Número de miembros del hogar que trabajan para la familia (ecuación 4)

(2)

Contratación de mano de obra externa por parte del hogar (ecuación 5)

(3)

Número de trabajadores externos contratados por el hogar1 (ecuación 4)

Muestra: Hogares agrícolas excluidos los hogares receptores de remesas

El hogar tiene un miembro emigrante

-0.331

0.118

-0.515

(0.248)

(0.180)

(1.728)

Número de observaciones

146

146

86

Muestra: Hogares agrícolas incluidos los hogares receptores de remesas

El hogar tiene un miembro emigrante

0.077

0.301**

3.778

(0.156)

(0.103)

(3.301)

Hogar receptor de remesas

-0.215

-0.244*

5.052

(0.145)

(0.129)

(5.370)

Número de observaciones

191

192

113

Nota: La significación estadística se indica de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. Los coeficientes resultantes de las estimaciones del modelo probit reflejan los efectos marginales. Los errores estándar que se presentan entre paréntesis son robustos a la heterocedasticidad.

1. Se entiende por hogar agrícola a cualquier hogar que manifiesta dedicarse a la explotación agraria o a la cría de ganado.

a. Las variables de control para todas las estimaciones de los modelos de regresión relacionados con la agricultura incluyen el tamaño del hogar, su tasa de dependencia (número de hijos entre 0-15 años y de personas mayores de 65 años dividido por el total de otros miembros), la proporción de hombres con respecto a las mujeres adultas, su riqueza estimada mediante un indicador (Capítulo 3), la localización del hogar en una región rural o urbana y un efecto fijo para su región administrativa.

La migración y la educación

La migración y la educación están íntimamente relacionadas, y la migración puede desempeñar un papel importante respecto a la mejora de los resultados educativos a nivel nacional e individual. Los individuos emigran para conseguir una educación de calidad en el extranjero para ellos mismos o para sus hijos, o en su defecto para ganar el dinero necesario que les permita pagar la educación de los hijos que dejaron atrás en sus países de origen. La emigración y la inmigración también pueden alterar la combinación de competencias de la población de un país, y el acceso a la educación es esencial para la integración de los inmigrantes.

En los últimos 15 años República Dominicana ha protagonizado avances importantes en el acceso a la educación a todos los niveles, reduciendo las distancias en términos de logros educativos entre el 40% inferior y el 60% superior (Banco Mundial, 2016a). En 2014 las tasas de matriculación netas en la enseñanza primaria alcanzaron el 84% (Banco Mundial, 2016b). El promedio de años de escolarización de la población adulta es de 7.8 años, y alrededor del 12% habían finalizado la educación postsecundaria (UNESCO, 2016). Sin embargo, República Dominicana, al igual que otros países de la región, se enfrenta a un alto abandono escolar y bajas tasas de finalización. En el grupo de edad de 15 a 29 años, el 27% había abandonado la escuela sin terminar la educación secundaria. El éxito escolar juvenil se sitúa ligeramente por detrás del promedio de la región, con un 54% de los jóvenes (entre 25 y 29 años) que finalizaron la educación secundaria y el 12% que finalizaron la educación terciaria, frente al promedio de ALC del 55% y el 15%, respectivamente (OCDE/CEPAL/CAF, 2016).

Los niños en hogares inmigrantes tienen menos probabilidades de asistir a la escuela

Los resultados de estudios previos muestran que las remesas pueden aliviar las dificultades financieras y permitir a los hogares invertir en capital humano (véase, por ejemplo, Cox Edwards y Ureta, 2003; Hanson y Woodruff, 2003; Yang, 2008). Por otra parte, la marcha de un miembro del hogar puede perjudicar al desarrollo normal de los estudios de los jóvenes y los niños debido al estrés emocional o a la necesidad de asumir una mayor carga de tareas domésticas, agrícolas o laborales fuera del hogar para compensar la pérdida de un miembro del hogar (Amuedo-Dorantes y Pozo, 2010; Save the children, 2006).

La evidencia aportada por varios países latinoamericanos muestra que los niños pertenecientes a hogares receptores de remesas tienden a tener menos probabilidades de abandonar la escuela (Acosta et al. 2008; Calero et al. 2009; Cox-Edwards y Ureta, 2003; Hanson y Woodruff, 2003). Sin embargo, la evidencia aportada por México también indica que la migración puede tener un impacto negativo sobre el éxito escolar de los niños en la educación secundaria (Lopez-Cordova 2005; McKenzie y Rapoport, 2006). La evidencia sobre la relación entre la migración y los resultados educativos en el caso de República Dominicana es escasa. Los datos disponibles muestran que los efectos de la migración y las remesas sobre la asistencia escolar son limitados. Por ejemplo, un estudio apunta que las remesas tienen un impacto positivo sobre la asistencia escolar en la enseñanza secundaria, mientras que la emigración de un miembro del hogar impacta negativamente sobre la asistencia escolar de los niños y por este motivo los efectos positivos de las remesas en los hogares con un emigrante que son además receptores de remesas se moderan e incluso llegan a desaparecer (Amuedo-Dorantes y Pozo, 2010). Los resultados de un otro estudio muestran que las remesas aumentan los logros educativos en varios países latinoamericanos, aunque este no sea el caso de República Dominicana (Fajnzylber y López, 2007).

¿Qué nos aportan los datos del proyecto IPPMD sobre la relación entre la emigración y la educación en República Dominicana? Las estadísticas descriptivas nos dicen que la asistencia escolar es prácticamente universal (97%) entre los niños en edad de educación primaria (entre 6 y 14 años). Los niños en edad de educación primaria que pertenecen a hogares con inmigrantes muestran una probabilidad ligeramente menor de asistir a la escuela (90%).2 Entre los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 22 años, el 47% asiste a la escuela. Los jóvenes en hogares receptores de remesas o con un migrante de retorno entre sus miembros tienen más probabilidades de asistir a la escuela (50% y 52%, respectivamente) comparado con los jóvenes pertenecientes a hogares no receptores de remesas o que no tienen a un migrante de retorno (46% y 47%, respectivamente). Aunque estas diferencias no son estadísticamente significativas. Los jóvenes pertenecientes a hogares con inmigrantes tienen, sin embargo, muchas menos probabilidades de asistir a la escuela en comparación con los jóvenes pertenecientes a hogares sin inmigrantes: solo el 24% de los jóvenes que viven en un hogar inmigrante asisten a la escuela (Gráfico 4.4).

Gráfico 4.4. Los inmigrantes tienen menos probabilidades de asistir a la escuela
Proporción de jóvenes (15 a 22 años) que asisten a la escuela
picture

Nota: La significación estadística se calculó utilizando la prueba de chi cuadrado según se indica a continuación: ***: 99%, **: 95%, *: 90%.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Un análisis más pormenorizado, controlando por las características de los hogares, muestra la inexistencia de una relación estadísticamente significativa entre la asistencia escolar de los jóvenes y el hecho de que el hogar tenga un emigrante o sea receptor de remesas (Recuadro 4.3, columna 3). No obstante, y coincidiendo con las estadísticas descriptivas mostradas en el Gráfico 4.4, los niños que viven en hogares inmigrantes tienen muchas menos probabilidades de asistir a la escuela y esta relación sí es estadísticamente significativa. La incapacidad de garantizar el acceso a la educación de la primera y la segunda generación de inmigrantes puede afectar negativamente a su integración y futura empleabilidad, pero también constituye una oportunidad perdida para el país por lo que se refiere a la acumulación de capital humano en el largo plazo.

Recuadro 4.3. Los vínculos entre la migración y la educación

El efecto de la migración y de las remesas sobre los gastos educativos se estimó dentro de un marco de regresión, utilizando las siguientes ecuaciones:

picture(6)

picture(7)

picture(8)

donde picture en la ecuación (6) representa una variable binaria que indica si un individuo recibe formación o no. Las variables dependientes picture en la ecuación (7) y picture en la ecuación (8) representan los gastos en educación del hogar medidos en valores absolutos (logarítmicos) o como la proporción del presupuesto anual total del hogar, respectivamente. La variable picture representa una variable binaria para los hogares receptores de remesas, donde 1 equivale a un hogar receptor de remesas y 0 a lo contrario, mientras que picture toma el valor 1 si el hogar tiene como mínimo un miembro emigrante y 0 si no lo tiene. Las variables picture y picture son dos conjuntos de características observadas de los hogares que influyen en los resultados.a δr representa efectos fijos a nivel regional y los errores estándar, picture, son robustos a la heterocedasticidad.

La parte central del cuadro analiza la asociación entre la migración de retorno y el gasto en educación y la asistencia escolar. La variable sobre las remesas es sustituida por una variable binaria que indica si los jóvenes viven en un hogar con un migrante de retorno.

La parte inferior del cuadro analiza la asociación entre la inmigración y el gasto en educación y la asistencia escolar. Las variables sobre la migración y las remesas son sustituidas por una variable binaria sobre los individuos que viven en hogares con miembros inmigrantes, o individuos que son ellos mismos inmigrantes.

Cuadro 4.3. La emigración y la migración de retorno están relacionadas con el gasto en educación

Variable dependiente: Gastos en educación (cantidad y proporción del presupuesto del hogar), asistencia escolar

Principales variables explicativas: Hogar receptor de remesas/hogar con un miembro emigrante, migrante de retorno, inmigrante

Tipo de modelo: MCO, Probit

Muestra: Todos los hogares (columnas 1 y 2), jóvenes de 15 a 22 años (columna 3)

Variables explicativas

Variables dependientes

(1)

Gasto en educación (cantidad)

(2)

Gasto en educación (proporción)

(3)

Asistencia escolar (15 a 22 años)

Hogar receptor de remesas

-0.038

0.002

-0.032

(0.095)

(0.003)

(0.041)

Hogar con al menos un miembro emigrante

0.197*

0.000

-0.003

(0.108)

(0.003)

(0.041)

Número de observaciones

841

1 820

1 117

Hogar con un migrante de retorno

0.471**

0.002

0.109

(0.206)

(0.006)

(0.108)

Número de observaciones

841

1 820

1 117

Hogar con un miembro inmigrante

0.166

-0.001

-0.213***

(0.107)

(0.002)

(0.050)

Número de observaciones

841

1 820

1 117

Notas: Los resultados estadísticamente significativos se indican de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. Los errores estándar se presentan entre paréntesis.

a. El conjunto de variables de control a nivel de hogar e individual incluidas en el modelo son las siguientes: el tamaño del hogar y el tamaño del hogar al cuadrado, la tasa de dependencia del hogar (definida como el número de niños y de ancianos miembros del hogar como proporción de la población total de adultos), el promedio de nivel educativo de los miembros del hogar, el número de niños y de jóvenes que viven en el hogar, una variable binaria para la localización urbana, y por último un índice de activos (basado en el análisis de componentes principales) cuyo objetivo es el de capturar la riqueza del hogar (en las tres ecuaciones); además, el modelo sobre asistencia escolar también incluye como variables de control la edad, el sexo de los jóvenes, y la proporción de hombres con respecto a las mujeres que viven en el hogar. Las regresiones relacionadas con la emigración y la migración de retorno controlan por la presencia de un miembro inmigrante en el hogar, y las regresiones relacionadas con la inmigración controlan por la presencia de un miembro emigrante en el hogar.

Aparte de influir sobre la asistencia escolar, la migración y las remesas también pueden afectar al gasto en educación. Los estudiantes de los países en desarrollo a menudo tienen que costearse sus libros, el material escolar y las tutorías (Amuedo-Dorantes y Pozo, 2010). Las remesas enviadas o el dinero que traen consigo los migrantes de retorno pueden contribuir a financiar estos gastos educativos adicionales, o permitir a los hogares enviar a sus hijos a mejores escuelas. Los resultados recogidos en el Recuadro 4.3 (Cuadro 4.3, columna 1 y 2) muestran que la asociación entre los hogares receptores de remesas y los gastos en educación no es estadísticamente significativa. Sin embargo, el hecho de tener un emigrante como miembro del hogar está positivamente asociado con la cantidad que el hogar dedica a gastos educativos. Además, el hecho de tener a un migrante de retorno en el hogar también está asociado con mayores gastos educativos. Estos hallazgos sugieren que lo que explica el vínculo entre la migración y un mayor gasto en educación es la decisión de emigrar y retornar, en lugar del aumento de ingresos derivado de las remesas. Esto puede ser debido al cambio de preferencias respecto a la enseñanza como consecuencia de la migración, o al hecho de que los hogares con migrantes y con migrantes de retorno compartan características difíciles de observar a simple vista, como es una intensa preferencia por la enseñanza de los hijos. Otra explicación apuntada en investigaciones previas es que los hogares diferencian entre los ingresos del migrante y los ingresos por remesas. Los hogares podrían considerar los ingresos del migrante como ingresos de “ciclo vital”, para destinarlos a una inversión que generaría mayores oportunidades para sus hijos en el futuro, mientras que las remesas podrían entenderse como “ganancias destinadas a un objetivo” que se utilizan para superar una reducción drástica de ingresos (Jakob, 2015). Por último, los resultados no demuestran ninguna relación estadísticamente significativa –ni negativa ni positiva– entre la inmigración y los gastos educativos (Cuadro 4.3, parte inferior).

La migración de retorno anima la inversión en la escolarización privada

La migración y las remesas también pueden crear la demanda de una mejor calidad de enseñanza, como por ejemplo en las escuelas privadas, que a menudo es más cara pero que puede ofrecer una mayor calidad educativa. Los resultados de estudios previos han mostrado que los niños que pertenecen a hogares receptores de remesas en América Latina tienen más probabilidades de asistir a escuelas privadas (Medina y Cardona, 2010; Jakob, 2015). Las estadísticas descriptivas del proyecto IPPMD muestran que los niños que viven en hogares receptores de remesas tienen más probabilidades de asistir a escuelas privadas (20%) en comparación con los niños que viven en hogares que no son receptores de remesas (16%). Sin embargo, esta diferencia es aún mayor cuando se trata de niños que viven en hogares con migrantes de retorno: el 43% de los niños que viven en hogares con migrantes de retorno asisten a escuelas privadas, comparado con el 17% de los niños en hogares sin migrantes de retorno (Gráfico 4.5).3 Este dato apunta a que parte del aumento de la inversión en educación relacionada con la migración podría dirigirse hacia las escuelas privadas, especialmente entre los hogares con migrantes de retorno.

Gráfico 4.5. Los niños en hogares con migrantes de retorno tienen más probabilidades de asistir a escuelas privadas
Proporción de niños (6 a 15 años) que asisten a escuelas privadas (%)
picture

Nota: La significación estadística se calculó utilizando la prueba de chi cuadrado según se indica a continuación: ***: 99%, **: 95%, *: 90%.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Los emigrantes a menudo retornan con mayores calificaciones

El hecho de que los migrantes adquieran o no formación y competencias profesionales en el país de destino influye sobre los beneficios económicos de la migración (Dustmann y Glitz, 2011). Los migrantes que adquieren formación en el extranjero y retornan con nuevas competencias pueden ayudar a aumentar el capital humano cuando regresan a casa. La medida en la que esto ocurra dependerá del grado en el que los emigrantes mejoren sus competencias durante el período migratorio, y de si los migrantes regresan a sus países de origen o no. Los emigrantes dominicanos incluidos en la muestra IPPMD están relativamente bien instruidos comparados con los individuos sin experiencia migratoria. Entre los emigrantes, el 23% había finalizado la educación postsecundaria, frente al 16% de los migrantes de retorno y de los individuos sin experiencia migratoria (Cuadro 3.5, Capítulo 3). Si comparamos la muestra de emigrantes y de migrantes de retorno en mayor detalle, observamos que los migrantes de retorno varones son los que tienen una mayor probabilidad de haber adquirido formación en el país de destino (31%) (Gráfico 4.6). Las mujeres- tanto entre los emigrantes actuales como entre los migrantes de retorno- tienen más probabilidades de haber finalizado la educación postsecundaria que los hombres, pero es menos probable que hayan adquirido formación en el país de destino. Aun así, el 23% de las mujeres migrantes retornadas declararon haber adquirido formación en el extranjero. Estos resultados ponen de manifiesto que aunque República Dominicana esté perdiendo parte de su mano de obra mejor formada en aras de la emigración, en cierta medida la migración de retorno está contribuyendo a la formación de capital humano.

Gráfico 4.6. Uno de cada tres hombres migrantes de retorno regresa con nuevas calificaciones adquiridas en el extranjero
Niveles de educación y calificaciones de emigrantes y migrantes de retorno (%)
picture

Nota: La educación postsecundaria incluye educación postsecundaria profesional o técnica y educación terciaria.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Migración, inversiones y servicios financieros

La migración puede paliar las restricciones crediticias y contribuir positivamente a las inversiones de capital y las actividades empresariales, tales como la financiación de la apertura o la expansión de pequeños negocios, en el país de origen del migrante. Los principales tres canales a través de los cuales la migración influye en las inversiones incluyen:

  • Las remesas pueden financiar inversiones de capital productivo en forma de negocios y bienes inmuebles.

  • Los migrantes de retorno pueden aportar fondos, competencias empresariales y valiosas redes de contactos una vez de vuelta a sus países de origen.

  • Los inmigrantes pueden contribuir a la actividad empresarial y la creación de empleo en sus países de acogida.

Las investigaciones realizadas en otros países han descubierto que las remesas están relacionadas con un mayor número de empleos por cuenta propia (Funkhouser, 1992) y de inversiones empresariales (Yang, 2008; Woodruff y Zenteno, 2001), y que los migrantes de retorno son susceptibles de emprender actividades empresariales (McCormick y Wahba, 2001; Dustmann y Kirchkamp, 2002). Estos patrones pueden estar relacionados tanto con su capital humano como financiero producto de la migración (Amuedo-Dorantes y Pozo, 2006). Además, los emprendedores inmigrantes pueden contribuir al mantenimiento y desarrollo de actividades económicas y a revitalizar la economía de los países de acogida mediante el desarrollo de formas innovadoras de negocios y construyendo sobre la base de sus vínculos transnacionales. En muchos países de la OCDE los inmigrantes muestran tasas más altas de autoempleo que la población autóctona. Parte de la explicación podría radicar en las escasas oportunidades de empleo para los inmigrantes existentes en el país de acogida, especialmente para los inmigrantes poco calificados. Los inmigrantes también podrían enfrentarse a particulares obstáculos por lo que se refiere a la puesta en marcha y gestión de un negocio, debido a su limitado conocimiento de las leyes y las regulaciones del país de destino, la falta de competencias lingüísticas y las barreras de acceso al crédito (OCDE, 2010). Una mayoría de los trabajadores con empleo por cuenta propia en República Dominicana son trabajadores con empleo independiente más que empleadores, y pocos se definen a sí mismos como empresarios. Los obstáculos para el emprendimiento se sitúan en niveles similares al promedio de la región ALC (OCDE, 2016). República Dominicana se sitúa en el puesto 14 de la lista de 33 países de la región ALC en el índice “Doing Business” del Banco Mundial, y en el puesto 103 de los 190 países a escala mundial (Banco Mundial, 2016c).

Una mayoría de los trabajadores con empleo por cuenta propia en República Dominicana son trabajadores con empleo independiente más que empleadores, y pocos se definen a sí mismos como empresarios. Los obstáculos para el emprendimiento se sitúan en niveles similares al promedio de la región ALC (OCDE, 2016). República Dominicana se sitúa en el puesto 14 de la lista de 33 países de la región ALC en el índice “Doing Business” del Banco Mundial, y en el puesto 103 de los 190 países a escala mundial (Banco Mundial, 2016c).

Las remesas se relacionan con mayor propiedad empresarial en zonas urbanas

Se ha demostrado que las remesas enviadas por los emigrantes residentes en los Estados Unidos hacia sus comunidades de origen en América Latina influyen positivamente en el desarrollo de las áreas de emigración siempre que se destinen a inversiones productivas (Woodruff y Zenteno, 2007). Sin embargo, otros estudios muestran que las remesas no siempre se utilizan para acumular capital productivo, sino para sufragar consumo diario (Adams y Cuechuecha, 2010). Por ejemplo, según un estudio citado en el Capítulo 2, los emigrantes dominicanos tienden a destinar las remesas para fines de consumo (60%), mientras que solo una pequeña proporción se invierte en actividades empresariales (5%, Suki, 2004).

Los datos del proyecto IPPMD presentados en el Capítulo 3 muestran que las principales actividades financieras más comunes realizadas por los hogares incluidos en la muestra son la acumulación de ahorros (8%), la adquisición de un préstamo bancario (7%) y el pago de un tratamiento médico para un miembro del hogar (5%) (Gráfico 3.6). Sin embargo, la mayoría de los hogares receptores de remesas declararon no haberse embarcado en ninguna actividad destacable desde que un miembro abandonó el hogar.

En líneas generales, el 22% de los hogares de la muestra IPPMD posee un negocio. La titularidad está más extendida entre los hogares de zonas urbanas (23%) que en los de zonas rurales (17%). Los hogares receptores de remesas y los hogares con migrantes de retorno tienen más probabilidades de poseer un negocio frente a aquellos que no tienen experiencia migratoria. Sin embargo, los hogares con inmigrantes tienen la misma probabilidad de poseer un negocio que los hogares sin inmigrantes (Gráfico 4.7).

Gráfico 4.7. Los hogares receptores de remesas y con un migrante de retorno son los que tienen una mayor probabilidad de poseer un negocio
Proporción de hogares poseedores de un negocio, según la experiencia migratoria
picture

Nota: Los resultados estadísticamente significativos (calculados utilizando la prueba de chi cuadrado) se indican de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

Las investigaciones previas sobre la relación entre la migración y el emprendimiento muestran resultados dispares. Un estudio que investigaba el vínculo entre la recepción de remesas y la propiedad empresarial descubrió que las remesas no incrementan la posibilidad de que el hogar posea un negocio, pero concluyó que los dueños de negocios tienen una mayor probabilidad de recibir remesas (Amuedo-Dorantes y Pozo, 2006). Por otra parte, otro estudio apunta a que las remesas están asociadas positiva y significativamente con el empleo por cuenta propia en República Dominicana (Fajnzylber y López, 2007).

El Recuadro 4.4 investiga más a fondo el vínculo entre la experiencia migratoria (emigración, remesas, migración de retorno e inmigración) y las inversiones en propiedad empresarial, controlando por las características y la localización del hogar.

Recuadro 4.4. Los vínculos entre la migración, las remesas y la propiedad empresarial

Para analizar el vínculo entre la migración y la propiedad empresarial se diseñaron dos modelos probit en base a las siguientes ecuaciones:

picture(9)

picture(10)

donde la variable picture toma el valor 1 si el hogar posee como mínimo un negocio y 0 en caso contrario. La variable picture en la ecuación (9) representa una variable de remesas binaria que adopta el valor 1 para los hogares receptores de remesas y 0 para los no receptores. La variable picture representa una variable binaria que indica la presencia o no de migrantes en el hogar, y picture son un conjunto de características observadas a nivel de hogar e individual que se cree influyen sobre los resultados.a Por último, picture es un término de error aleatorio que captura, en parte, los factores no observables que afectan a la variable de resultado. En la ecuación (10) picture es una variable binaria que toma el valor 1 si el hogar tiene como mínimo un migrante de retorno y 0 si el hogar no tiene ningún migrante de retorno entre sus miembros.

Cuadro 4.4. Las remesas se relacionan con mayor propiedad empresarial en zonas urbanas

Variable dependiente: Hogar poseedor de un negocio

Principales variables explicativas: Hogar con un miembro emigrante/migrante de retorno/inmigrante, hogar receptor de remesas

Tipo de modelo: Probit

Muestra: Todos los hogares

Variables explicativas

Variable dependiente

(1)

Negocio(zona urbana)

(2)

Negocio(zona rural)

Hogar receptor de remesas

0.058**

-0.062

(0.029)

(0.060)

Hogar con al menos un miembro emigrante

-0.019

0.053

(0.033)

(0.070)

Número de observaciones

1490

423

Migración de retorno

Hogar con un miembro migrante de retorno

0.085

ND

(0.059)

Número de observaciones

1490

Inmigración

Hogar con un miembro inmigrante

0.025

-0.026

(0.029)

(0.051)

Número de observaciones

1490

423

Nota: La significación estadística se indica de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. El análisis para la migración de retorno en zonas rurales no se incluye debido a que la muestra de migrantes de retorno poseedores de un negocio en zonas rurales era demasiado pequeña. La exclusión de los hogares con emigrantes del análisis relacionado con el impacto de la inmigración no afecta a los resultados.

a. El conjunto de variables control a nivel de hogar e individual incluidas en los modelos son las siguientes: el tamaño del hogar y el tamaño del hogar al cuadrado, la tasa de dependencia del hogar (definida como el número de niños y de ancianos miembros del hogar como proporción de la población total de adultos), el promedio de nivel educativo de los miembros del hogar, el número de niños que viven en el hogar, variables binarias para la localización urbana y para la presencia de una mujer como jefe de hogar, y por último un índice de activos (basado en el análisis de componentes principales) cuyo objetivo es el de capturar la riqueza del hogar (en las tres ecuaciones). Las regresiones relacionadas con la emigración y la migración de retorno controlan por la presencia de un miembro inmigrante en el hogar, y las regresiones relacionadas con la inmigración controlan por la presencia de un miembro emigrante en el hogar.

Los resultados muestran que las remesas están positivamente asociadas con la propiedad empresarial, pero solo en zonas urbanas (Recuadro 4.4). La presencia de un miembro emigrante en el hogar está, por el contrario, asociada negativamente con la propiedad empresarial, aunque esta asociación no es estadísticamente significativa. No se halló evidencia de que la migración de retorno esté relacionada con la propiedad empresarial, ni en zonas urbanas ni rurales.

El vínculo entre la inmigración y la propiedad empresarial se analizó utilizando el mismo análisis. La relación entre la presencia de un miembro inmigrante en el hogar y la gestión de un negocio no se demostró estadísticamente significativa. Con todo, los resultados sugieren que el vínculo entre la migración y las inversiones empresariales en República Dominicana es poco convincente.

La migración y la protección social y la salud

Una adecuada protección social y cobertura de salud en un país cualquiera es imprescindible para la cohesión social, así como para garantizar una vida más feliz para sus ciudadanos y mejorar la productividad. Sin embargo, en República Dominicana la proporción del PIB destinada a la sanidad se ha reducido de forma sustancial, desde el 5.9% en 2000 hasta el 4.4% en 2014 (Banco Mundial, 2017).4 Además, el gasto social de República Dominicana es inferior al del resto de países del proyecto IPPMD. Entre 2010 y 2011 el gasto público social en República Dominicana ascendió al 4.8% del PIB. A pesar de que este incremento partía del 3.4% en el año 2000, en términos comparativos, el gasto social de Costa Rica fue mucho mayor, con un 15.5% del PIB en el período 2010-2011 (OIT, 2014). La Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 de República Dominicana incluye como principales puntos débiles dentro del contexto socioeconómico del país a la brecha en la prestación de servicios de salud y el crecimiento insuficiente del empleo digno. Uno de los cuatro ejes de la estrategia es el de garantizar la sanidad y una protección social integral para todos los ciudadanos dentro de un marco de cohesión territorial (MEPyD, 2009).

Una de las principales cuestiones relativas a la migración es si la migración permite a los individuos contribuir más al sistema de protección social y salud del que participan. Los inmigrantes, por ejemplo, pueden ayudar a financiar dichos sistemas mediante el pago de impuestos. Sin embargo, a menudo se les tilda de ser meros usuarios netos de los servicios de protección social y salud. De hecho, cabe señalar la existencia de un informe que demostró la asociación de los inmigrantes con un aumento de los casos de malaria y tuberculosis en República Dominicana. En 2006, alrededor del 20% de los casos de malaria notificados en República Dominicana se detectaron en haitianos (OPS, 2012). Esta sección compara el grado en que individuos autóctonos e inmigrantes se benefician del apoyo del gobierno y del uso de los servicios de salud.

Los inmigrantes tienen menos probabilidades de recibir transferencias gubernamentales y de utilizar los servicios de salud

Los datos recogidos por el proyecto IPPMD incluían preguntas sobre si los hogares habían recibido transferencias para servicios sociales, además de si los individuos habían visitado un centro de salud y, en su caso, con qué frecuencia durante los últimos 12 meses. Los datos sobre transferencias gubernamentales se recogieron a nivel de hogares y las preguntas sobre el uso de los servicios de salud se formularon a todos los individuos de edad igual o superior a los 15 años.

El análisis mostró que en República Dominicana los hogares con inmigrantes suelen tener una menor probabilidad de recibir transferencias sociales del gobierno que el resto de hogares (Gráfico 4.8). En los últimos 12 meses previos a la encuesta, el 24% de los hogares sin inmigrantes habían recibido transferencias públicas, frente a solo el 6% de los hogares con inmigrantes, una diferencia cuatro veces mayor que resultó estadísticamente significativa. En términos generales, los inmigrantes no parece que estén beneficiándose en mayor medida de los recursos públicos sociales que los hogares sin inmigrantes. Se podría interpretar que ello está relacionado con la circunstancia de que los hogares con inmigrantes tienen más probabilidades de residir en zonas rurales, donde el acceso a los servicios gubernamentales es más complicado y el empleo es con frecuencia de carácter informal. De hecho, según la muestra del IPPMD el 31% de los hogares con inmigrantes están ubicados en zonas rurales, frente al 20% de los hogares sin inmigrantes. No obstante, este factor no guarda ninguna relación con el acceso a las transferencias gubernamentales. Los hogares con inmigrantes localizados en zonas rurales recibieron una proporción mucho menor de transferencias gubernamentales que los hogares sin inmigrantes de zonas rurales (4% frente a 33%). Hay que destacar que la brecha en las zonas rurales es mucho mayor que en las zonas urbanas, donde las cifras son del 7% frente al 21%.

Gráfico 4.8. Los hogares con inmigrantes tienen menos probabilidades de recibir transferencias gubernamentales que los hogares sin inmigrantes
picture

Nota: Los resultados estadísticamente significativos (calculados utilizando la prueba de chi cuadrado) se indican de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. La significación estadística se comprobó respecto a todos los hogares (y todos los individuos), en lugar de respecto a las diferencias según la localización de los hogares.

Fuente: Elaboración propia, según los datos del proyecto IPPMD.

¿Cuál es la situación de los inmigrantes en términos de acceso a los servicios de salud? En términos globales, el 59% de la población autóctona había visitado un centro de salud en los 12 meses previos a la encuesta, comparado con el 55% de la población inmigrante incluida en la muestra (Gráfico 4.8). Sin embargo, la situación varía según el género. En primer lugar, las mujeres tienden generalmente a ir mucho más al médico que los hombres (69% frente a 47%). En segundo lugar, aunque los hombres inmigrantes tienen una menor tendencia a visitar un centro de salud que los hombres autóctonos (44% frente a 48%, una diferencia estadísticamente significativa), en el caso de las mujeres la situación es distinta. De hecho, las mujeres inmigrantes tienen más probabilidades de visitar un centro de salud que las mujeres autóctonas (73% frente 69%, una diferencia estadísticamente significativa). Este dato puede reflejar la práctica por parte de las mujeres haitianas de cruzar la frontera para recibir asistencia prenatal y servicios de maternidad,5 pero también puede ser debido al pobre nivel de vida y las precarias condiciones de los bateyes, las plantaciones de azúcar donde trabajan un gran número de mujeres inmigrantes en República Dominicana. Además, en términos estadísticos, los inmigrantes tenían menos probabilidades que los autóctonos de haber visitado un centro de salud, tanto en zonas rurales como en urbanas. En las zonas rurales el 61% de los inmigrantes habían visitado un centro de salud comparado con el 66% de los individuos autóctonos, mientras que en las zonas urbanas esta diferencia fue del 53% frente al 57%, si bien es cierto que solo el resultado para las regiones urbanas resultó estadísticamente significativo (Gráfico 4.8).

¿Qué diferencia hay entre individuos inmigrantes y autóctonos respecto a la frecuencia con que utilizan los servicios de salud? En términos generales, los individuos que visitaron un centro de salud lo hicieron unas 5.5 veces de promedio en los últimos 12 meses. En cambio, los inmigrantes habían visitado un centro de salud 4.9 veces en los últimos 12 meses frente a las 5.6 veces de los individuos autóctonos, una diferencia que resultó estadísticamente significativa (Gráfico 4.8). ¿Cómo variarion estos resultados por género? La diferencia entre las mujeres es irrelevante. Las mujeres inmigrantes habían visitado un centro de salud 6.2 veces frente a las 6.5 veces de las mujeres autóctonas. Los hombres inmigrantes habían visitado un centro de salud menos veces que los hombres autóctonos, pero la diferencia tampoco resultó estadísticamente significativa (3.6 frente a 4.3 visitas). La diferencia detectada entre individuos inmigrantes y autóctonos en las regiones urbanas también fue mínima (5.2 frente a 5.5 visitas). Sin embargo, en las zonas rurales el uso de los centros de salud por parte de los inmigrantes es significativamente menor comparado con los individuos autóctonos (4.3 frente a 6.2 visitas). La diferencia entre individuos inmigrantes y autóctonos en zonas rurales muestra una fuerte significación estadística (Gráfico 4.8).

Estos datos vienen a reforzar la evidencia de que los inmigrantes generalmente no utilizan los servicios de salud en mayor medida que los individuos autóctonos –al contrario, en algunos casos los utilizan menos. Tal y como ya se ha señalado, ello se debe posiblemente en parte a las dificultades de acceso propias de las zonas en que residen los inmigrantes, especialmente en las zonas rurales, a sus derechos de residencia en el país, y al carácter informal y temporal de sus empleos. Los datos del proyecto IPPMD, por ejemplo, muestran que los inmigrantes tienen muchas menos probabilidades de firmar un contrato de trabajo formal que los individuos autóctonos (Capítulo 5).

Las estadísticas descriptivas generales mostradas en el Gráfico 4.8 no tienen en cuenta el hecho de que, en términos generales, las personas mayores son más propensas a hacer uso de los centros de salud. En este sentido, la edad del individuo es probablemente el factor más determinante de la demanda de asistencia de servicios de salud, ya que la población inmigrante es más joven que la media de la población autóctona y, por lo tanto, tiende a requerir menos los servicios de salud. La recepción de transferencias públicas y el uso de los centros de salud también están relacionados con otros factores, aparte de la condición de inmigrante o la presencia de un inmigrante en el hogar, tales como el nivel educativo del individuo y la riqueza del hogar. El análisis de regresión exploró estas relaciones en mayor profundidad, controlando por una serie de factores que pueden afectar a la probabilidad de que el hogar reciba transferencias públicas y de que el individuo visite un centro de salud (Recuadro 4.5). Los resultados sugieren que, ciertamente, los hogares con inmigrantes tienen menos probabilidades de recibir transferencias públicas que los hogares sin inmigrantes, independientemente de si el hogar es rural o urbano, y que la magnitud de la relación es mayor en las zonas rurales (Cuadro 4.5, columna 1).

Recuadro 4.5. Los vínculos entre la inmigración, transferencias gubernamentales y el uso de los centros de salud

Para estimar la probabilidad de que un hogar con un inmigrante tenga más o menos probabilidades de recibir transferencias gubernamentales que un hogar sin inmigrantes se diseñó el siguiente modelo de regresión probit:

picture (11)

De forma similar, para estimar la probabilidad de que un individuo inmigrante tenga más o menos probabilidades de visitar un centro de salud que un individuo autóctono se diseñó el siguiente modelo de regresión probit:

picture (12)

donde la unidad de observación en la ecuación (11) es el hogar hh y el individuo i en la ecuación (12), y la variable binaria dependiente se adapta al resultado de interés (ya sea la recepción de transferencias (hh) o el haber visitado un centro de salud al menos una vez (i)), y que toma el valor 1 si el resultado para el hogar o el individuo es cierto y 0 en caso contrario; picture indica si el hogar cuenta con un inmigrante o el individuo es inmigrante, o por lo contrario no lo son; picture representa un conjunto de regresores a nivel de hogar e individual;a mientras picture representa efectos fijos a nivel regional. Los errores estándar, picture, son robustos a la heterocedasticidad.

Además, se utilizó el siguiente modelo MCO:

picture (13)

donde Number_visits indica el número de veces que un individuo ha visitado un centro de salud en los últimos 12 meses previos a la encuesta, entre los individuos que visitaron un centro como mínimo una vez. El resto de variables son las mismas que las definidas para la ecuación (12).

El Cuadro 4.5 recoge los resultados. La columna (1) presenta los resultados sobre si el hogar recibió transferencias públicas en los 12 meses previos, la columna (2) presenta los resultados sobre si los individuos visitaron un centro de salud y la columna (3) presenta los resultados sobre el número de veces que un individuo había visitado un centro de salud. Los resultados se dividen a su vez en dos secciones. Las filas superiores presentan los resultados basados en la muestra completa, mientras que las filas inferiores presentan los resultados basados en regresiones individuales restringidas a las submuestras de hombres, mujeres, hogares rurales y hogares urbanos.

Cuadro 4.5. Los inmigrantes tienen menos probabilidades de recibir transferencias públicas

Variable dependiente: El hogar recibió una transferencia gubernamental/el individuo visitó un centro de salud

Principales variables explicativas: Hogar con un miembro inmigrante/el individuo es inmigrante

Tipo de modelo: Probit/MCO

Muestra: Todos los hogares (para transferencias gubernamentales)/individuos de 15 años o más (para las visitas de salud)

Variables explicativas

Variables dependientes

(1)

El hogar recibe transferencias gubernamentales (ecuación 11)

(2)

El individuo visitó un centro de salud al menos una vez en los últimos 12 meses (ecuación 12)

(3)

Número de veces que el individuo visitó un centro de salud (ecuación 13)

Hogar con un miembro inmigrante (columna 1)

-0.182***

0.014

-0.178

El individuo es un inmigrante (columnas 2 y 3)

(0.015)

(0.020)

(0.352)

Número de observaciones

2 037

5 275

3 065

Submuestras según el sexo de los individuos y la localización de los hogares

Submuestra de hombres

ND

-0.014

0.114

(0.028)

(0.349)

Submuestra de mujeres

ND

0.048*

-0.342

(0.028)

(0.594)

Submuestra de hogares rurales

-0.266***

0.024

-0.062

(0.040)

(0.042)

(0.879)

Submuestra de hogares urbanos

-0.150***

0.012

0.124

(0.017)

(0.024)

(0.372)

Nota: La significación estadística se indica de la siguiente forma: ***: 99%, **: 95%, *: 90%. Los resultados para las submuestras de hombres y mujeres se indican como ND en la primera columna porque la regresión se realizó a nivel de hogares y no de individuos.

a. Las variables de control para todas las estimaciones de los modelos de regresión incluyen la edad, el sexo y el nivel educativo del individuo, el tamaño del hogar, la localización del hogar en zona rural o urbana, la riqueza del hogar estimada según un indicador (Capítulo 3) y un efecto fijo para su región geográfica.

Los resultados también muestran que en términos de la probabilidad de visitar un centro de salud así como de la frecuencia de las visitas, los inmigrantes se comportan de forma bastante similar a los individuos autóctonos (Cuadro 4.5, columnas 2 y 3). A pesar de que las estadísticas descriptivas sugieren que en términos globales los inmigrantes tienen menos probabilidades de visitar un centro de salud, el análisis de regresión no corrobora este punto. El análisis de regresión tampoco corrobora la afirmación de que los hombres inmigrantes y los inmigrantes que viven en hogares urbanos tengan menos probabilidades de visitar un centro de salud que sus homólogos autóctonos. En el caso de los hombres, esto es debido más bien a la edad, al menor tamaño de los hogares y a la circunstancia de vivir en un entorno rural. En las zonas urbanas, las visitas a centros de salud están determinadas por la edad, el hecho de ser mujer y la circunstancia de vivir en un hogar de menores dimensiones. Esto no significa que los inmigrantes tengan una menor probabilidad de visitar un centro de salud, sino que la probabilidad de hacerlo no radica en su condición de inmigrantes, sino que es más bien debida a otros factores. Por otra parte, las estadísticas descriptivas también sugieren que, en promedio, las mujeres inmigrantes tienen, ciertamente, una mayor probabilidad de visitar un centro de salud, una afirmación que confirman los resultados del análisis de regresión y que constituye una tendencia que deberá ser objeto de seguimiento por parte de los responsables de la formulación de políticas a medida que esta avance, ya que puede implicar la necesidad de movilizar recursos.

Las estadísticas descriptivas también sugieren que en las zonas rurales los inmigrantes visitan los centros de salud con menor frecuencia que los individuos autóctonos, y que los hombres inmigrantes también los visitan con menor frecuencia que los hombres autóctonos. Después de controlar por otros factores que pueden motivar dichas visitas en las zonas rurales, los resultados de regresión sugieren que las visitas a centros de salud en las zonas rurales no están relacionadas con la condición de inmigrante, sino con el hecho de ser mujer y de tener más edad. Del mismo modo, en el caso de los hombres la condición de inmigrante no es un factor determinante de la frecuencia de visitas a centros de salud estadísticamente significativo. En su lugar, las visitas a centros de salud realizadas por los hombres están determinadas por una mayor edad y un mayor nivel educativo, así como por una menor riqueza del hogar.

Los resultados generales no corroboran la idea de que los inmigrantes sean usuarios netos del sistema público, siendo, por el contrario, menos propensos a recibir asistencia o a acceder a los servicios. Como ya se ha indicado anteriormente, en este sentido sus aportaciones al mercado laboral suponen una gran contribución al país, sin que aparentemente impliquen un alto costo. Una excepción importante es la de las visitas a los centros de salud por parte de las mujeres, cuestión sobre la que el gobierno podría realizar un seguimiento así como movilizar recursos para evitar la sobrecarga del sistema.

Conclusiones

Este capítulo ha analizado la forma en que la migración influye sobre cinco sectores en República Dominicana: el mercado laboral, la agricultura, la educación, la inversión y los servicios financieros, y la protección social y la salud. Los resultados indican que diferentes dimensiones de la migración tienen impactos sociales y económicos tanto positivos como negativos sobre los hogares dominicanos y, en términos generales, sobre el país en su conjunto.

Estas conclusiones corroboran la evidencia existente que demuestra que la migración supone un estímulo para las inversiones en capital humano: los hogares con emigrantes y migrantes de retorno entre sus miembros gastan más en educación, y la migración de retorno parece promover un cambio desde las instituciones educativas públicas hacia las privadas. La migración también parece incentivar el capital humano a través del retorno de emigrantes con nuevas capacitaciones adquiridas en el extranjero. Además, la emigración estimula la contratación de trabajadores externos en el sector agrario, lo que puede ayudar a revitalizar el mercado laboral agrícola.

Sin embargo, existen indicios de que en República Dominicana todavía no se ha alcanzado el pleno potencial de desarrollo de la migración y las remesas. Las remesas y la migración de retorno tienen un impacto limitado sobre las inversiones empresariales, y las remesas parecen reducir los incentivos para que los miembros del hogar que se quedan atrás busquen trabajo, especialmente las mujeres.

Los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre la dinámica de la inmigración en República Dominicana. Al parecer, los inmigrantes ayudan a contrarrestar la pérdida de mano de obra causada por la emigración aportando nueva mano de obra y tienen más probabilidades que otros individuos de trabajar en puestos de baja calificación. Debido a sus características demográficas, los inmigrantes realizan una importante contribución a la oferta de mano de obra del país, especialmente en sectores que requieren baja calificación, tales como la construcción y la agricultura. Los datos del proyecto IPPMD muestran que la mayoría de inmigrantes están en edad de trabajar, y su tasa de participación de la fuerza de trabajo es bastante más alta cuando se les compara con la población autóctona. No obstante, el análisis también indica que los inmigrantes tienen menos probabilidades de recibir transferencias gubernamentales y de utilizar los servicios de salud. Los jóvenes pertenecientes a hogares inmigrantes también tienen muchas menos probabilidades de permanecer escolarizados, lo que puede influir negativamente sobre su integración y sobre la acumulación futura de capital humano tanto a nivel nacional como del propio individuo.

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Notes

← 1. La muestra de niños inmigrantes que no asisten a la escuela es, sin embargo, tan pequeña que no permite realizar ningún análisis de regresión más detallado para los niños de este grupo de edad.

← 2. El número de niños que viven en hogares con migrantes de retorno es, no obstante, bastante escaso, como resultado del reducido número de hogares con migrantes de retorno presente en la muestra: la muestra IPPMD solo incluye a 34 niños que viven en hogares con migrantes de retorno. Por lo tanto, no se procedió a realizar ningún otro análisis más detallado.

← 3. El gasto de salud incluye aquí tanto los gastos de salud públicos como privados.

← 4. Gilger, Lauren, “Women Leaving Haiti to Give Birth,” The Washington Post, 23 de agosto de 2011.