Resumen ejecutivo

En Valladolid (España), la transición hacia una economía circular es una oportunidad para aumentar el atractivo y la competitividad, mientras que se hace frente a los retos medioambientales. Ante la disminución y el envejecimiento de la población, combinados con un importante desempleo (11% en 2018) Valladolid ha priorizado la economía circular en la estrategia de la ciudad para crear empleo y estimular la innovación. La ciudad pretende convertirse en ciudad sostenible de referencia a través de medidas específicas, como la reducción de residuos, la disminución del uso de materias primas o el aumento del uso de energías renovables, al tiempo que se estimula el crecimiento económico y el bienestar social.

Valladolid fue una de las primeras ciudades en firmar la Declaración de Sevilla en marzo de 2017 como seguimiento del “Llamamiento a las Ciudades por la Economía Circular” lanzado en París en 2015 durante la COP 21. Junto con 300 municipios españoles, se comprometió a reforzar el papel de los gobiernos locales en la transición circular mediante el desarrollo de estrategias locales de vertido cero, reciclaje (especialmente de biorresiduos), prevención de residuos (sobre todo de alimentos), ecodiseño y licitación pública de productos verdes.

Esas declaraciones de intenciones se han traducido en acciones tangibles. En 2017 y 2018, el municipio lanzó dos convocatorias de proyectos para financiar iniciativas de economía circular con el fin de estimular las empresas y actividades empresariales locales y sensibilizar a la población. Los 61 proyectos resultantes recibieron un millón de euros, lo que estimuló más solicitudes en la edición de 2019. Como seguimiento, la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico elaboró una “Hoja de Ruta de la Economía Circular” para la ciudad, coorganizó “Fines de Semana Circulares” para la creación de redes y creó un “Laboratorio Circular” para promover una cultura empresarial sobre la economía circular. Todas estas actividades ayudaron a crear una comunidad dinámica de emprendedores, microempresas y pequeñas empresas, y sociedad civil que actúan como embajadores de la economía circular en Valladolid. A través de iniciativas específicas relacionadas con nuevos modelos de negocio, ecodiseño, certificaciones para procesos industriales relacionados con la economía circular, plataformas que conectan la oferta y la demanda de material secundario, esta comunidad está demostrando que la transición de una economía lineal a una circular es posible y real.

En el futuro, pasar de una "fase experimental" a una transición en toda regla hacia la economía circular exigirá superar una serie de retos:

  • Fomentar la coherencia política, la integración y la visión a largo plazo de las iniciativas existentes relacionadas con la economía circular para evitar acciones aisladas y a pequeña escala y maximizar las sinergias entre los departamentos municipales y el fortalecimiento mutuo.

  • Ampliar de los proyectos tras la fase de experimentación para garantizar que los proyectos que se llevan a cabo actualmente a escala de barrio o individual puedan ofrecer los resultados sociales, económicos y medioambientales esperados.

  • Mejorar las competencias de las autoridades para apoyar su capacidad de hacer frente a la complejidad de la economía circular. Dada la naturaleza multidisciplinar de la economía circular, el municipio debe evaluar si las necesidades de la transición a la economía circular coinciden con las competencias y los recursos humanos disponibles en los departamentos del municipio y tomar medidas para colmar las lagunas identificadas.

  • Mejorar la base de datos, conocimientos e información sobre la economía circular para generar la comprensión y la conciencia de las empresas y los ciudadanos sobre los beneficios potenciales de la economía circular. Esto también podría facilitar el compromiso de las partes interesadas, el seguimiento y la evaluación para una mayor confianza y responsabilidad.

El informe recomienda acciones concretas para mejorar la capacidad de Valladolid de promover, facilitar y habilitar la economía circular. En particular:

  • Para promover la economía circular el municipio podría:

    • Determinar las prioridades a partir del análisis de los flujos de materiales y de las tendencias de producción y consumo;

    • Desarrollar una estrategia de economía circular con una visión y unos objetivos claros, teniendo en cuenta las oportunidades de creación de empleo;

    • Predicar con el ejemplo aplicando los principios circulares en las actividades y servicios del municipio;

    • Fortalecer la comunidad circular, creando espacios de encuentro y diálogo, y;

    • Aumentar la concienciación sobre la economía circular mostrando casos empresariales de éxito y haciendo que los productos y servicios circulares sean reconocibles a través de etiquetas, lo que podría ser también un incentivo para las empresas locales.

  • Para facilitar la colaboración entre una amplia gama de actores para hacer realidad la economía circular sobre el terreno, el municipio podría:

    • Coordinarse con las estrategias nacionales y regionales de economía circular;

    • Fomentar la colaboración entre universidades, empresas y ciudadanos, e intercambiar experiencias con las ciudades de la zona, y;

    • Apoyar el desarrollo de las empresas y estimular el espíritu empresarial en la economía circular.

  • Para habilitar condiciones económicas y de gobernanza necesarias el municipio podría:

    • Identificar las herramientas normativas, fiscales y económicas que incentivan la economía circular, y desarrollar herramientas de capacitación para el personal municipal y los emprendedores;

    • Reforzar el papel de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico como punto focal y facilitador municipal;

    • Aplicar iniciativas de licitación pública ecológica;

    • Facilitar la puesta en común de herramientas e iniciativas entre los vecinos para las iniciativas a pequeña escala como paso para el cambio local, e identificar las áreas de experimentación;

    • Reforzar la eficacia de las subvenciones municipales relacionadas con la economía circular, y;

    • Desarrollar un marco de seguimiento y evaluación con indicadores específicos sobre la economía circular para analizar los avances y resultados.

Disclaimers

Tanto este documento, así como cualquier dato y cualquier mapa que se incluya en él, se entenderán sin perjuicio respecto al estatus o la soberanía de cualquier territorio, a la delimitación de fronteras y límites internacionales, ni al nombre de cualquier territorio, ciudad o área.

Publicado originalmente por la OCDE en inglés con el título: OECD (2020), The Circular Economy in Valladolid, Spain, OECD Urban Studies, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/95b1d56e-en.

Traducido por el Ayuntamiento de Valladolid.

Las únicas versiones oficiales son los textos en inglés y/o francés. La calidad de la traducción y su coherencia con el texto original son responsabilidad exclusiva del Ayuntamiento de Valladolid.

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